Actualizado y revisado en septiembre de 2026 por Fran Falcón Morales · Ingeniero colegiado en el CETIB.
La protección pasiva contra incendios reúne soluciones constructivas que limitan la propagación del fuego y del humo y ayudan a mantener durante el tiempo exigido la compartimentación y la resistencia de determinados elementos.
Una revisión útil no debe quedarse solo en “ver si hay material instalado”: hay que comprobar la solución prevista, la ejecución real y la trazabilidad documental. En Catalunya, para determinados productos y sistemas, también interviene la instrucción técnica SP 136.
¿Qué es la protección pasiva contra incendios?
La protección pasiva incluye, según el edificio y el proyecto, elementos como cerramientos y puertas resistentes al fuego, sellado de penetraciones y pasos de instalaciones, conductos y compuertas, protección de estructuras y soluciones para limitar la propagación exterior.
La comprobación debe partir del proyecto y de las prestaciones exigidas. Después se contrasta qué producto o sistema se ha instalado, dónde, en qué configuración y con qué documentación de fabricante, instalación o aplicación.
Una desviación no siempre se resuelve aportando un papel: puede requerir identificar el sistema realmente ejecutado, completar trazabilidad o valorar técnicamente una subsanación.
Qué se revisa en una auditoría de protección pasiva
- Correspondencia con proyecto: qué resistencia, reacción al fuego o función de compartimentación se exige en cada elemento.
- Producto o sistema realmente instalado: fabricante, referencia, prestaciones y configuración.
- Ubicación: identificación de sectores, pasos, conductos, puertas, estructura protegida y otros puntos afectados.
- Ejecución: comprobación visual de aspectos accesibles y de la coherencia con las condiciones del sistema.
- Trazabilidad: fichas, declaraciones, documentación del fabricante y certificados de instalación/aplicación cuando procedan.
- Incidencias: carencias documentales, incompatibilidades o desviaciones que deban aclararse o subsanarse antes del cierre del expediente.
La auditoría no sustituye las obligaciones ni la responsabilidad de la empresa instaladora/aplicadora, de la dirección facultativa o del técnico que deba emitir un certificado.
SP 136: qué certifica realmente
La SP 136:2017 de Bombers de la Generalitat se titula “Certificación de instalación o aplicación de productos de protección pasiva contra incendios”. Su objeto no es emitir un certificado global de todo el edificio, sino definir la documentación de instalación/aplicación de determinados productos y sistemas.
La Generalitat mantiene publicados modelos específicos:
- SP 136 A: productos de limitación de la propagación de incendios.
- SP 136 B: productos de mejora de la reacción al fuego.
- SP 136 C: modelo de certificado del instalador/aplicador o técnico competente para los supuestos previstos.
Por eso, hablar de “el certificado SP136” como un documento único que acredita toda la protección contra incendios es impreciso. Debe determinarse qué producto o sistema se está justificando, qué modelo corresponde y quién tiene la responsabilidad de certificarlo.
Cuándo conviene hacer una revisión documental
Una revisión es especialmente útil antes de una inspección, antes de cerrar una obra, al recibir documentación de varios instaladores o cuando existen dudas sobre sistemas ejecutados en fases distintas.
INTAQ puede revisar la correspondencia entre proyecto, obra y documentación, ordenar el dossier y señalar qué información falta o qué elemento requiere aclaración. Cuando se detecta una desviación de ejecución, la corrección debe coordinarse con los agentes responsables de la instalación y de la obra.
Para un encargo concreto puedes consultar el servicio de protección pasiva y auditoría PCI o la guía específica SP 136.
Fuente técnica: Bombers de la Generalitat · Instrucción técnica complementaria SP 136:2017 y modelos SP 136 A, B y C publicados por el Departament d’Interior.
Revisión técnica: Fran Falcón Morales · Ingeniero colegiado en el CETIB.
